Dice la previsión meteorológica que el fin de semana lloverá. La verdad es que después del frío que he pasado este invierno, como si cae el diluvio universal. Me a a dar lo mismo. Pero la cuestión no es que llueva o no, sino que las personas, como todo lo que está vivo, tenemos nuestro ciclo y nos quedamos aletargados para luego un día renacer (tal como lo pinto, parece que voy a echar esporas o una ramita, pero no, tranquilidad).
Tengo miedo. No miedo a quitarme mi metal corporal (piercings) y aceptar que no tengo 18 años, sino miedo al tiempo que pasa y a no haber tenido nunca una oportunidad laboral. Pero también me da miedo perder la libertad, perderme yo como persona por las formas que me impongan, perder la soltura de dirigirme a mis compañeros con un "hola bicharracos" matinal.
Tengo miedo tanto a quedarme hecha una postuniversitaria en su primer curro guarreras (llevo ya 8 años en ese curro guarreras), como a abarcar demasiado y darme la torta del siglo.
Se me viene a la cabeza la película "American Beauty" cuando el personaje de Kevin Spacey pide empleo en un local de comida rápida y quiere tener, cuanta menos responsabilidad, mejor...
No soy el tipo de persona que busca realizarse a través de su trabajo, me da lo mismo apretar tuercas que llevar informes de un lado a otro. Realmente no me gusta trabajar y, si pagan por hacerlo, es porque muy bueno no puede ser. Mi "realización personal" (odio el término, que conste) está en mis aficiones, en mis metas personales (viajes, casa, vida de pareja, vida familiar, etc) y no en un puesto u otro dentro de una empresa.
La verdad es que estoy bastante confusa... No obstante me he comprado una camisita (y un canesú) y guardaré mi piercing de la nariz en una cajita... al menos durante lo que dure la entrevista de mañana.
Veremos...
Tengo miedo. No miedo a quitarme mi metal corporal (piercings) y aceptar que no tengo 18 años, sino miedo al tiempo que pasa y a no haber tenido nunca una oportunidad laboral. Pero también me da miedo perder la libertad, perderme yo como persona por las formas que me impongan, perder la soltura de dirigirme a mis compañeros con un "hola bicharracos" matinal.
Tengo miedo tanto a quedarme hecha una postuniversitaria en su primer curro guarreras (llevo ya 8 años en ese curro guarreras), como a abarcar demasiado y darme la torta del siglo.
Se me viene a la cabeza la película "American Beauty" cuando el personaje de Kevin Spacey pide empleo en un local de comida rápida y quiere tener, cuanta menos responsabilidad, mejor...
No soy el tipo de persona que busca realizarse a través de su trabajo, me da lo mismo apretar tuercas que llevar informes de un lado a otro. Realmente no me gusta trabajar y, si pagan por hacerlo, es porque muy bueno no puede ser. Mi "realización personal" (odio el término, que conste) está en mis aficiones, en mis metas personales (viajes, casa, vida de pareja, vida familiar, etc) y no en un puesto u otro dentro de una empresa.
La verdad es que estoy bastante confusa... No obstante me he comprado una camisita (y un canesú) y guardaré mi piercing de la nariz en una cajita... al menos durante lo que dure la entrevista de mañana.
Veremos...
0 comentarios: